La Santa Cena es, en tres sentidos, una cena de comunión:
En el festejo de la Santa Cena, el Hijo de Dios encarnado y glorificado está en comunión primeramente con sus Apóstoles. Aquí se repite la situación original de cuando fue instituida.
Pero en cada festejo de la Santa Cena, el Resucitado también está en comunión con los creyentes que la reciben dignamente y para su salvación.
Además, en la Santa Cena también se halla en comunión entre sí la comunidad reunida para el Servicio Divino.