(comparar con Éxodo 20:2-17; Deuteronomio 5:6-21)
Yo soy el Señor, tu Dios. No tendrás dioses ajenos delante de mí.
No tomarás el nombre de tu Dios en vano, porque no dará por inocente el Señor al que tomare su nombre en vano.
Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien y se alarguen tus días en la tierra.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No hurtarás.
No hablarás falso testimonio contra tu prójimo.
No codiciarás la casa de tu prójimo.
No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, su criada, su buey, su asno o cosa alguna de tu prójimo.