En el Nuevo Testamento no se halla una doctrina de la Iglesia en sí. No obstante, hay una gran cantidad de imágenes y ejemplos en los cuales se manifiesta la naturaleza de la Iglesia. Cada una de las imágenes hace referencia a uno o varios aspectos de la Iglesia. Estas imágenes pueden ser interpretadas de distintas maneras; también la Biblia las utiliza en forma no uniforme.