El domingo 14 de junio, la comunidad de Jerez celebró un Servicio Divino especial dedicado a los niños. La jornada contó con la presencia del Evangelista de Distrito, la Pastora dirigente de Sevilla, el Pastor dirigente de Gibraltar, un Pastor de Málaga y un Pastor de Jerez.
El texto bíblico sobre el que se desarrolló el Servicio Divino fue Lucas 5:18-20: «Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados».
Ya en la oración inicial, el Evangelista de Distrito agradeció a Dios la oportunidad de vivir un día tan especial en la comunidad y pidió que el mensaje pudiera quedar grabado en el corazón de todos los presentes, especialmente en el de los niños.
El Servicio Divino comenzó con un alegre canto acompañado por instrumentos musicales interpretados por los propios niños, creando desde el inicio un ambiente de participación y alegría.
Al comenzar su prédica, el Evangelista recordó unas palabras expresadas esa misma mañana por el Apóstol Mayor durante la transmisión: “Tenemos que estar alegres, alegraos y gozaos”. A continuación, introdujo el tema del día mediante ejemplos sencillos relacionados con la amistad y la enfermedad, dos aspectos presentes en el relato bíblico.
Durante la reflexión, destacó la importancia de cultivar la alegría, la amistad y las buenas relaciones. Los niños participaron activamente leyendo distintas características de un buen amigo y compartiendo qué significa para ellos la verdadera amistad. Entre los valores mencionados estuvieron la honestidad, el respeto, la confianza y la ayuda mutua.
Posteriormente, la Pastora dirigente de Sevilla profundizó en el pasaje bíblico relatando cómo los cuatro amigos llevaron al hombre enfermo hasta Jesús, incluso bajándolo por el techo para ponerlo delante de Él. Recordó las palabras de Jesús: «Tus pecados te son perdonados», y explicó el significado del perdón, el poder de la fe y la sanación que procede de Dios.
Además, animó a los niños a hablar de Jesús con sus amigos y con todas aquellas personas que aprecian, invitándoles a conocer su palabra y a vivir con alegría. También recordó que todos necesitamos el perdón y la ayuda de Dios en nuestra vida.
A continuación, el Evangelista reforzó la idea de que Jesús es un amigo cercano que escucha nuestras oraciones, nos acompaña y nos anima a vivir con fe y alegría. Señaló que, al recibir su perdón, también experimentamos su ayuda y sanación espiritual.
La celebración concluyó con un canto interpretado junto a toda la comunidad, en el que los niños volvieron a participar con sus instrumentos musicales.
Además de su participación durante el Servicio Divino, los niños colaboraron en diferentes tareas comunitarias, como la organización de los himnarios, el apoyo en el altar y el servicio en la sacristía.
La jornada finalizó con un tentempié compartido entre todos los asistentes, poniendo un hermoso broche final a un día especialmente dedicado a los más pequeños de la comunidad.