Para el Servicio Divino en la comunidad de Vitoria, el Obispo utilizó el texto bíblico que se encuentra en primera de Juan 1:17. «Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo».
El Obispo desarrolló cómo Jesucristo vino a marcar un antes y un después de la ley mosaica, y la resumió en un mandamiento: Amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
En la prédica se escuchó sobre lo importante que es el hablar a las personas a su corazón, tener tacto a la hora de decir las cosa. De trabajar la de tarea de cuidar de nuestra alma y preguntarnos al final del día: "¿He cuidado hoy de mi alma?".
Le acompañaron en la prédica el Anciano de Distrito, el Pastor, la Diaconisa y el Diácono de Vitoria. Todos los ministerios secundaron su predica en el cuidado del alma, al amor hacia el prójimo y el reconocimiento como hijos de Dios, puesto que nos ha elegido por gracia.
En el marco del Servicio Divino, dos jóvenes recibieron el nombramiento y encargo como ayudantes del equipo de juventud, para trabajar de la mano con las responsables y la Dirigente de juventud, no solo en Vitoria, si no en todo el Distrito Norte. Ellos también están a disposición para todo lo que necesiten. Trabajando juntos con alegría, entusiasmo y sobre todo con mucho amor hacia todos y hacia la obra de Dios.
Visita a Logroño
El domingo 22, el Obispo sirvió en Logroño con la palabra en Jeremías 1:18 «Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra».