La comunidad de Bilbao celebró el cuarto domingo de Adviento con un recital de sus coros de adultos y de niños.
Para el Servicio Divino se utilizó una palabra bíblica del Apocalipsis que dice: «Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana». (Parte de Apocalipsis 22:16)
Durante la prédica se resaltaron los siguientes pensamientos: Dios prometió un gran Salvador. El Mesías apareció, pero de manera muy diferente a la esperada. Las promesas de Dios hoy todavía son válidas, y vigentes; incluso cuando la realidad pareciera contradecirlas. Cristo vendrá pronto. Vencerá al mal y traerá la vida eterna. Dios quiere ayudar a todos los seres humanos.
El coro de Bilbao, por su parte, interpretó una serie de cánticos de confianza, certidumbre y optimismo, con interpretaciones musicales navideñas. Sensaciones que enmarcan una Navidad llena de paz y alegría.
El coro de infantil de la comunidad vizcaína, en tanto, entonó una sucesión de cantos. Deseando además a los presentes una bendecida e iluminada Navidad, en la que se difunda la luz celestial.
Fue una mañana llena de música para recordar el final del adviento y la esperanza por la pronta venida del hijo de Dios.