Durante la jornada los invitados, que fueron casi una decena, pudieron disfrutar dos conciertos del coro, que trabajó durante más de un mes para la preparación de un repertorio dividido en dos entradas. Los participantes se mostraron contentos y agradecidos por haber recibido este regalo musical por parte de los coreutas.
Tanto al inicio de la Jornada, como en los intervalos y cierre, los presentes pudieron compartir alimentos y bebidas que la comunidad había traído, organizados por la juventud de la comunidad.
Se realizó además un recorrido para los invitados, mostrándoles las instalaciones y la lectura de los letreros con la historia, Sacramentos, valores y misión de la Iglesia Nueva Apostólica, en el compromiso con poder contar con su presencia en futuros Servicios Divinos.
Fue una jornada de gran bendición para todos los integrantes de la comunidad de Alicante, quienes al día siguiente celebraron el Día de Agradecimiento, incluyendo en su lista lo vivido en la Jornada de Puertas Abiertas.