«Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración». Esta palabra de Romanos 12:12 fue la utilizada por el Obispo Alganza durante su visita a Vallada, en el Distrito Levante. Un Servicio Divino que la comunidad vivió con alegría.
Durante la prédica, el Obispo comentó que es bueno alegrarse por nuestra esperanza en la venida de Cristo y en la vida eterna. En su retorno, nos serán quitadas las limitaciones y podremos estar junto a Él, porque lo amamos. Otra gran alegría es que la promesa de la vida eterna es para todos los seres humanos, porque Dios quiere dar a cada uno la oportunidad de estar junto a Él.
«Sufridos en la tribulación», dice el texto bíblico. Sobre esto, el ministerio reflexionó que, aunque estemos en un tiempo en el que hay circunstancias, deberíamos pensar especialmente en la tribulación espiritual. Por ejemplo: aunque deseamos estar ya en comunión eterna con Dios, aún no la hemos alcanzado. Viviendo el Evangelio en todas las situaciones, y anunciando con nuestra manera de vivir que estamos esperando el retorno de Cristo, demostraremos una fe fuerte hasta que la esperanza se haya cumplido, expresó el Obispo.
«Constantes en la oración». "¿Tenemos verdaderas conversaciones con Dios?", preguntó el ministerio. No se trata de repetir a Dios muchas veces lo mismo (Mateo 6:7-8). La oración ha de ser sincera y provenir del corazón. Esta manera de orar ha de ser constante e imprescindible en nuestro día a día.
Pudieron colaborar durante la prédica el Pastor, el Anciano de Distrito y el Evangelista de Distrito. El coro hizo también su aportación musical, y llenó de alegría el encuentro.