Tú, ¿me amas?

12.01.2025

El año 2025 empezó con una fiesta especial en Madrid. El 12 de enero, la comunidad se vistió de gala para acompañar a una pareja de las bodas de Plata.

«A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer» (Juan 1:18). Esta fue la palabra bíblica que sirvió como base del Servicio Divino.

«Deseo que sea el Espíritu Santo el que hable desde el altar», comenzó su servir el Dirigente de la comunidad madrileña. «Los portadores de ministerio somos imperfectos, al igual que al Apóstol Pedro le faltó el reconocimiento en un principio, después pudo reconocer que Jesús era el verdadero Hijo de Dios».

Amor

Después de 25 años de convivencia, es normal que no todos los días sean color de rosa, dijo haciendo referencia a las bodas de Plata. «Pero, en vez de reprochar, podemos hacer como Jesús», continuó el oficiante, «cuando le preguntó a Pedro: "Tú, ¿me amas?". ¡Qué bonito si esto también se puede aplicar en una pareja!».

Brillo de Dios

A Dios nadie le vio jamás con sus propios ojos, pero sí podemos escuchar su voz. El brillo de Dios se puede ver a través de las enseñanzas de Jesús. Haciendo un símil con la pareja de Plata: «Los hijos son un reflejo de sus padres, de lo que han puesto en su corazón».

Dios nos ama

Dirigiéndose particularmente a los invitados, el ministerio explicó que «el mensaje principal es que Dios nos ama a todos por igual». Pero hay más; entre otras cosas se destacó que Jesucristo vino al mundo para servir, para trabajar. «También queremos colaborar, no para poder golpearnos en el pecho, sino con humildad. Finalmente, es Dios quién decidirá sobre nuestra vida eterna, y Él es misericordioso y justo».

Creer sin ver

Uno de los Diáconos recordó a los presentes una de las bienaventuranzas: «Bienaventurados los que no vieron y creyeron» (Juan 20:29). «Qué rápido se desanimaron los que iban de camino a Emaús, pero cuando Jesús se acercó a ellos, lo reconocieron por su voz». Es importante que el anhelo siga vivo en nuestro corazón: ¡Jesús viene!

El Diácono también mencionó la actitud del padre del hijo pródigo. Lo recibió con los brazos abiertos, sin reproches. «Así Dios, que es el Padre Celestial, lo cubre todo con amor».

¡Qué dicha hermosa!

Para preparar el acto de bendición, el coro entonó “Qué dicha hermosa”. «Que se cumpla la alegría del cántico en vosotros. Sabemos que Jesús es perfecto, nosotros no, pero con Dios podemos conseguir todo.» Y para el tiempo que viene: «¡Amad a Dios por encima de todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo!»

Después de haber recibido la bendición, la pareja fue cantada por el coro de jóvenes. Un extracto de la letra:

Mil maneras de hoy decir te amo

Mil maneras de hoy darte gracias

Quiero Padre hoy aprenderlas

Y día a día dártelas

A continuación del Servicio Divino, hubo tiempo para celebrar el gran acontecimiento juntos, disfrutando de un refrigerio ofrecido por la pareja de Plata.