La Sagrada Escritura describe el bien como aquello que agrada a Dios. Hacer el bien significa, pues, alinearse con la voluntad de Dios y con el ejemplo de Jesucristo.
Hacer el bien debe entenderse pues de un modo muy amplio. Por una parte, es bueno que nos preocupemos de la fe, de nuestra relación con Dios y de la salvación en Cristo. Por otra parte, hacer el bien también significa preocuparse, reconocer las necesidades del prójimo y –siempre que sea posible- ayudarlo.
¡Aprovechemos el tiempo que Dios nos da! El Espíritu Santo nos muestra todo el bien que podemos hacer. ¡Hagámoslo ahora! Ya es hora de hacer los cambios necesarios para alinear nuestros pensamientos, palabras y acciones con la voluntad divina.
A principios de 2025, el Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider también se dirige a los fieles creyentes de todo el mundo mediante una alución en vídeo.