Seguir el camino de Dios

08.09.2024

El domingo 8 de septiembre, la comunidad de Tarragona vivió una gran fiesta, con el festejo de las Bodas de Rubí de un matrimonio muy querido.

El Servicio Divino tuvo como punto central una palabra de 1er Reyes: «Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.
Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado» (1er Reyes 19: 11 y 12)

Al igual que Elías, buscamos a Dios en nuestra vida, sabiendo que Él guía el camino de todos, tanto de quienes ya lo conocen como de quienes aún no lo han encontrado, dijo a los presentes el Pastor. Nuestra prioridad es construir una relación correcta con Dios, quien se manifiesta en su casa a través de la prédica del Espíritu Santo, agregó, y comentó algunos caminos para alcanzar este objetivo:

  • Apartar lo que no es de Dios
  • Participar del Servicio Divino
  • Tener el deseo de poner en práctica la palabra

El Servicio Divino no es solo una actividad, es “el” elemento esencial para prepararnos para la venida de Cristo, explicó a los presentes el ministerio

Después de la prédica, se invitó a la pareja delante del altar para realizar la bendición de Bodas de Rubí, quienes después de haber pasado 40 años de contraer matrimonio, volvían al altar para recibir nuevamente la bendición de Dios. «Si hay algo que os caracteriza a la pareja es el hecho de estar presentes, de buscar a Dios, y a pesar de las dificultades, siempre habéis intentado estar presentes en la hora de Dios».

Para el acto de bendicion se utilizo un texto bíblico especial: «Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto» (Jeremías 17: 7 y 8)

El ministerio que realizo el acto pudo trasmitile a la pareja que no habia una palabra mejor para ese día, «habéis buscado el agua, a pesar de las dificultades que nos trae la vida, pero el resultado final es lo que vale, como un partido, poderlo ganar, y este momento es una victoria que se va a coronar de forma definitiva cuando el día de mañana el Señor volverá para cada uno de nosotros».

Al finalizar la bendición, dos de sus nietas les entregaron un presente floral mientras el coro entonó un cántico.

Participaron del Servicio Divino 77 personas, de los cuales 30 eran invitados y 11 niños.

Finalizado el Servicio Divino, la pareja saludó delante del altar y agasajó con un aperitivo a todos los invitados y fieles que participaron.