Agradeced a Dios

02.06.2024

El domingo 2 de junio se vivió en la comunidad de Valencia una fiesta con los niños en el centro.

Todo empezó el día anterior, cuando los niños se reunieron con los maestros para conocer las tareas asignadas.

Llegó el domingo y todos en sus puestos. Desde muy temprano se comenzaron a oír las risas de los niños, que esperaban con ansias saludar a todas las almas que cruzaran la puerta de la comunidad. Dando la bienvenida se encontraban tres niños saludando y repartiendo los himnarios, mientras una de las niñas, con ayuda de un hermano de la juventud, colgaba los números de los cánticos.

Los niños más mayores participaron junto a los siervos, en preparar la Santa Cena y el altar, atentos a todos los detalles.

Este día visitó la comunidad el Anciano de Distrito quien utilizó el texto: «Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios. Y los presos los oían» (Hechos 16: 25).

En una ocasión, el Apóstol Pablo se encuentra con su compañero Silas en una ciudad que se llama Filipos. Con entusiasmo, ambos cuentan a la gente en esta ciudad sobre Jesucristo. Por ello fueron encarcelados y azotados, pero igualmente entonan cánticos de alabanza a Dios. Los presos no se lo creían.

Entonces hubo un terremoto, se abrieron las puertas, las cadenas se cayeron, pero todos se quedaron impesionados, también el carcelero.

Después, se pudo disfrutar de la participación de los pequeños. Delante del altar se encontraba una caja de gran tamaño con un lazo en la tapa, lo cual la hacía aún más interesante para los niños. El Anciano poco a poco fue llamando a cada niño para que pueda encontrar en la caja un objeto.

Cada uno de estos objetos representaba un motivo de agradecimiento a Dios.

De manera muy práctica, y con un lenguaje cercano, la comunidad pudo dar curso al mensaje tan hermoso de agradecimiento.

Objeto                                                             Agradecemos

Una imagen de nuestra comunidad        por estar en la comunidad

Álbum con fotos de la familia                 por tener una familia

Cuaderno                                             por tener medios para aprender

Una imagen de la tierra                         porque tenemos un lugar para vivir

Envase de comprimidos                         por tener quien nos cure

Cojín de sofá                                         porque tenemos un hogar

Peluche                                                 porque tenemos amigos

Libro de la escuela dominical                  explica que Dios nos ama

Chuches                                               siempre tenemos algo para comer

Un gran punto de interrogación             ¿Por qué más podemos agradecer?

 

Con la aportación del coro, que dirigió un niño, y una canción, los niños fueron la alegría de la comunidad

El dirigente de la comunidad destacó el adorno floral que prepararon los niños: tenían unas manos orando, algo que deben hacer siempre.

Dando cierre a este Servicio Divino tan especial, los niños saludaron a la comunidad delante del altar, demostrando alegría y espontaneidad. Poniendo en manifiesto que no necesitamos grandes explicaciones cuando la palabra es escuchada con nuestra «firme fe infantil».