"Yo creo nuevas cosas. ¿tú no lo ves?"

16.01.2022

Dios percibe nuestro sufrimiento, nuestras preocupaciones y nos confirma: Sé que no lo estáis haciendo bien. Sé que anhelas algo diferente, algo mejor. Quiero salvarte, quiero crear algo nuevo, quiero venir y llevarte conmigo. Esta es nuestra salvación: redimidos de todo mal y eternamente en comunión con Dios.

El Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider dirigió este mensaje a los fieles el 16 de enero de 2022 en su servir en la Iglesia Nueva Apostólica en Berna-Ostermundigen. El Servicio Divino se transmitió a muchas comunidades en el distrito de Apóstol de Distrito de Suiza y también se pudo vivir en directo a través de IPTV.

El Apóstol Mayor usó de base en su prédica el versículo bíblico de Isaías 43:19: “He aquí yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz, ¿no lo conoceréis? Otra vez abriré un camino en el desierto y rios en la soledad".

La situación del pueblo de Israel en ese momento era desesperada. El templo fue destruido, no se preveía ninguna perspectiva ni posibilidad de mejora. Durante este tiempo vino Isaías, enviado por Dios, con el mensaje: «No estás olvidado. Quiero liberarte". Según el Apóstol Mayor, si Dios dice quiero, lo hará. No hay diferencia entre la voluntad y la acción de Dios. En los humanos, sin embargo, esto no siempre es así.

El Señor ayuda. No se acuerda de tus pecados como dice en el versículo anterior. Él crea algo nuevo.

El nuevo Adán

Dios envió al Redentor y así creó algo nuevo que nunca antes había existido. Jesús vino a la tierra y se hizo hombre, creado por Dios y según su voluntad. Jesucristo hizo el sacrificio, venció el pecado y la muerte, resucitó de entre los muertos, el nuevo Adán.

Por el renacimiento de agua y Espíritu que hemos recibido, el nuevo Adán ya ha comenzado en nosotros. Sin embargo, aún no se ha producido un desarrollo. Debemos seguir el ejemplo de Jesús, actuando y haciendo como Él nos mostró como hombre.

El nuevo pacto

En los tiempos del Antiguo Testamento, la circuncisión se consideraba la señal de un pacto con Dios. Jesús creó una nueva alianza, un nuevo signo de reconocimiento: «Amaos unos a otros como yo os he amado. En esto se sabrá que sois mis discípulos".

El nuevo pueblo

Dios está haciendo de nosotros personas nuevas, creando las condiciones para crecer juntos en Cristo y fundando este pueblo nuevo, un pueblo en este mundo y en el más allá. Esto también se muestra en la nueva creación, donde Dios nos señala: "Tendréis comunión conmigo, crearé un cielo nuevo y una tierra nueva, donde habitará el pueblo nuevo".

"Renuncia a lo viejo, acepta lo nuevo"

Creímos durante años, ahora estamos escuchando algo diferente. ¿Qué es importante ahora? Lo que hemos escuchado, creído, predicado durante años o lo que nos acerca a Jesús. Si este conocimiento proviene del Espíritu Santo, entonces nos acerca a Jesús, explicó el Apóstol Mayor y dio algunos ejemplos:

  • La gracia no se puede ganar. Ella es un regalo de Dios.
  • Bendición es relación con Dios. Los bienaventurados aman a Dios y se saben amados por Dios. Esta relación sigue haciéndose más fuerte, más intensa, en cada situación.
  • La elección es una llamada al servir, es decir, a contribuir a la salvación de todos los seres humanos.
  • Unidad significa ser diferentes pero llenos del amor de Jesucristo.
  • La perfección es poder ser perfeccionado en la debilidad.

Dios lo borra todo.

En su colaboración al servir, el Apóstol Thorsten Zisowski abordó la situación en ese momento. Hay unos 30 años entre el testimonio de Isaías y la guerra que Babilonia libró contra Israel. Las palabras de Isaías iban dirigidas a la segunda o tercera generación que había establecido su vida alli. La Palabra necesitaba despertar a la gente, y lo hizo.
Dios borró el pecado de Israel. Que así sea también con nosotros, que Dios borre todo. Podemos estar agradecidos por el pasado, pero debemos dar forma al futuro de acuerdo con la voluntad de Dios. Por eso es válida también hoy la palabra de entonces: «¿Veis lo que Dios ha vuelto a empezar?».

Mirando hacia el futuro.

El Apóstol Rolf Camenzind también colaboró en la prédica y dio el consejo de tratar de escuchar más y mejor. Entonces los cambios no nos asustan. Por el contrario, esperamos lo que es ahora y poder participar en el futuro.

Dios nos pregunta: estoy creando algo nuevo, ¿no lo ves? El Apóstol Mayor dijo: “En cada Servicio Divino en el perdón de los pecados, Dios nos da la oportunidad de hacer todo nuevo. Aprovechemos esta oportunidad. Dios crea nuevos caminos para nosotros. Caminemos por el camino de la reconciliación, el conocimiento y el amor”.