En este mensaje aborda las restricciones en nuestra vida cotidiana, así como también las muchas muestras de amor activo hacia el prójimo, la asistencia espiritual y el estar el uno para el otro y orar. Señala el Salmo 103:1-2, donde dice: “Bendice alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios”.
El mensaje de video se puede ver
aquí.