¿Hacemos el bien?

07.09.2025

El primer fin de semana de septiembre, los niños de las regiones Norte y Centro se encontraron en la provincia de Álava para celebrar unos de los grandes acontecimientos del año: el campamento. Del jueves 4 al domingo 7, veintiocho niños entre 6 a 14 años pudieron vivir una convivencia especial en la que el hilo conductor fue el lema nuevoapostólico del año 2025: “Es tiempo de hacer el bien".

Un poco antes de las cinco de la tarde del jueves 7 de septiembre, todo el mundo tenía que presenciarse en el punto de encuentro para coger una barca a la isla de Zuhatza (Álava).

Después de instalarse los participantes en sus cabañas y de disfrutar de la primera cena, se explicó el lema del campamento: ¿Hacemos el bien? Dejar una huella en alguien es algo positivo, mientras que dejar cicatrices equivale a hacer daño. ¿Qué elegimos?

De todos los presentes, de uno en uno, se tomó una huella dactilar. Luego se mezclaron y, como son muy parecidas, no era fácil encontrar la propia. La idea era orar por el “dueño” de la huella dactilar elegida. Después, todos recibieron una pulsera con el texto: “Elige siempre hacer el bien”.

Actividades para cuerpo y espíritu

Al margen de un programa variado de actividades náuticas y de deporte, el viernes por la tarde se dividió el grupo en dos. Los más jóvenes recordaron la parábola del Buen Samaritano. ¡Qué fácil es pasar de otra persona! El samaritano eligió hacer el bien.

En el taller para los mayores de 11 años el enfoque fue más práctico. Dos niños y un monitor pasaron por dificultades, con los ojos vendados, las piernas atadas o ¡incluso ambas cosas! Luego, los demás tuvieron que tomar una decisión: elegir un objeto de dos cajas diferentes, una con objetos para ayudar, otra con objetos para “fastidiar”. ¿Elegimos siempre el bien? Y siguiendo con la misma línea, si no se nos trata bien, ¿acaso podemos perdonar? Se recordó la actitud de Jesús: Él siempre lo perdonó todo.

Servicio Divino

Tras más actividades acuáticas y un baño refrescante en el lago, por la tarde del sábado llegó el punto culminante. El Servicio Divino se celebró al aire libre con la palabra de Gálatas 6: 9-10 como base: «No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe».

«¿Creemos en Cristo?».Con esta pregunta comenzó el Anciano de Distrito. Es la creencia de nuestra fe. La siguiente pregunta: «Qué es hacer el bien». Los niños dieron varias respuestas, el ministerio oficiante se detuvo en la palabra “prójimo”. «¿Quién es nuestro prójimo?» «Si amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, entonces ¿hacemos daño a los demás?».

Cuarto mandamiento

«Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien y se alarguen tus días en la tierra. Si buscamos el bien -continuó- debemos respetar a nuestros padres y hablar con ellos.»

«Hacer el bien también es ser inteligentes y decir la verdad», terminó su prédica el Anciano de Distrito.

El Pastor dirigente de la comunidad Madrid dijo: «Hemos escuchado que la comunicación es importante, pero en ocasiones merece la pena quedarse callado, porque con la boca se puede hacer mucho daño.»

Ser una luz en la oscuridad

El Diácono cerró la prédica con la importancia de la luz: «¿Qué importante puede ser una pequeña luz, por ejemplo, para un barco a la deriva en el mar? Hay que ser una luz en esta vida, la tenemos en el Espíritu Santo.»

Al finalizar el Servicio Divino, el coro formado por todos los niños entonó “Siyahamba” en tres idiomas: caminamos en la luz de Dios.

Después de la cena hubo una búsqueda del tesoro, una parte casi fija del campamento, que siempre es recibida con mucha ilusión.

Paseo y regreso

El domingo por la mañana, hubo tiempo para un paseo por la isla haciendo algunas pruebas físicas por el camino. Y ya tocaba preparar las maletas. ¡Qué rápido había pasado el tiempo!

Después de la última comida, la barca dejaba a todos en tierra firme para que cada uno pudiera regresar a sus respectivos hogares.