Un encuentro de fe y bendición

16.03.2025

El domingo 16 de marzo, el Apóstol Rolf Camenzind visitó varias comunidades del distrito de Cataluña.

El Apóstol Rolf Camenzind comenzó su visita al distrito de Cataluña el domingo por la mañana en la comunidad de Tarragona.

El texto bíblico en el que basó su predica fue: «Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo» (Salmos 100:2).

Al igual que Dios eligió al pueblo de Israel, hoy nos ha elegido a nosotros. Somos su pueblo; Él nos conoce y nosotros también lo conocemos. Sabemos quién es: el Todopoderoso, que estará con nosotros, que no nos dejará solos y nos dará fuerzas para seguir adelante, dijo el Apóstol.

Nos alegramos por la grandeza de los sacramentos que recibimos y, con esa misma alegría, servimos y seguimos a Jesucristo, agregó durante la prédica. También servimos a Dios con nuestras oraciones, con nuestras ofrendas y haciendo el bien tanto a nuestra alma como a nuestro prójimo. Si realmente conocemos a Dios, podemos darle gracias y sentir alegría por su amor. De este modo, contribuimos a la redención, ayudando cada uno a su manera y siempre con alegría, concluyó.

Durante el Servicio divino, el Apóstol ordenó a dos fieles en el ministerio de Diácono para trabajar en la comunidad. Asistieron al Servicio Divino 50 fieles, entre los cuales había tres invitados.

Toda la comunidad vivió una hora de fiesta y bendición por la presencia del Apóstol y el Evangelista de Distrito. Fue de especial alegría recibir en la comunidad a un ministerio en descanso, quien, después de dos años de convalecencia, pudo participar junto a su esposa.

Los ministerios despidieron a los asistentes con gran gozo y alegría por la hora en comunión compartida.

El Apóstol en Barcelona

Por la tarde del domingo, el Apóstol ofició el Servicio Divino en la comunidad de Barcelona. Comentó la alegría que le provocaba volver a participar de un Servicio Divino en ese lugar, ya que hace muchos años había vivido allí. Mencionó que era la primera vez que podía realizar la predicá un domingo por la tarde y agradeció a la comunidad por hacerlo posible, ya que ello le permitió visitar a las comunidades de Zaragoza, el sábado, y de Tarragona, el domingo por la mañana.

Expresó su alegría al ver el crecimiento de la comunidad. A lo largo del tiempo, han llegado nuevos miembros de otros países que, por el bienestar de su alma, decidieron seguir adelante con su fe. Se han preparado en otros lugares para vivir conforme al mensaje de Jesucristo. Esto, en muchas ocasiones, ha ayudado a otras personas a conocer nuestra fe, mencionó.

El Apóstol compartió una experiencia familiar sobre cómo sus suegros fueron invitados a la iglesia cuando se mudaron a un nuevo país. Gracias a ello, él conoció a su esposa y nacieron sus hijos. Al final, la fe nos trasciende a todos. Las circunstancias exteriores pueden ser diferentes, nuestras experiencias variadas y los lugares de encuentro distintos, pero el sentimiento de fe nos une.

El texto bíblico utilizado para el servicio fue: «No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición» (1º Pedro 3:9).

El Apóstol recordó un Servicio Divino del Apóstol Mayor el 4 de octubre de 1992 en Roma, donde se habló sobre Romanos 12:21: «No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal». Es un versículo sencillo, pero a veces lo decimos al revés sin pensarlo. Sin embargo, el mensaje es claro: hay que vencer el mal con el bien.

El Servicio Divino es un lugar donde la enseñanza de Jesús entra en nuestro corazón. Es un espacio para aprender y fortalecer nuestra fe. La bendición es una manifestación del amor del Padre Celestial. Él nos dice: «Yo te quiero, yo quiero cuidarte, yo te amo». Si actuamos conforme a su voluntad, seremos bendecidos. La bendición fortalece nuestra fe y nuestra relación con Dios.

En el Evangelio de Juan, encontramos un llamado claro: «Es tiempo de hacer el bien».

El Apóstol Mayor explicó en un Servicio Divino que no podemos ser indiferentes ante la fe de los demás. No se trata solo de nosotros, si no de toda la comunidad de creyentes. Hay muchas injusticias en el mundo y es fácil caer en la desesperanza. Pero, en lugar de alejarnos de Dios, debemos acercarnos más a Él. No basta con decir que creemos; debemos vivir conforme a nuestra fe.

Al finalizar la prédica, los dirigentes de Tarragona y Barcelona también pudieron compartir su sentir. Además, el Apóstol realizó el Santo Sellamiento a uno de los integrantes más pequeños de la comunidad.

El coro y el grupo instrumental alegraron el corazón de todos los presentes. El Servicio Divino contó con la presencia de 90 fieles, entre ellos 76 adultos, 9 niños y 5 invitados.

Al finalizar la hora, el Apóstol pudo saludar junto a los ministerios a los presentes, culminando así un hermoso y bendecido fin de semana en el distrito de Cataluña.