La llegada de nuevos miembros, y el cambio en el idioma de enseñanza en los grupos de la Escuela Dominical, han evidenciado la necesidad de incorporar más maestros comprometidos y preparados. Además, el área de Educación ha experimentado un notable desarrollo, lo que ha motivado la designación de una nueva coordinadora. A partir de ahora, la Diaconisa asumirá esta importante responsabilidad, guiando y fortaleciendo esta área clave.
El domingo 19 de enero, al concluir el Servicio Divino, el Dirigente de la comunidad compartió detalles sobre esta nueva etapa en la propia comunidad. Durante su intervención, presentó oficialmente a las nuevas maestras de Escuela Dominical y Escuela de Religión, resaltando el entusiasmo y compromiso de ambas con esta tarea tan especial.
En un momento reflexivo, el Dirigente compartió con los presentes un consejo basado en un poema que marcó su vida hace muchos años: «Un maestro debe ser muy grande y muy pequeño a la vez…»
Lo interpretó de manera profunda: ser «pequeño y humilde» ante Dios, reconociendo la guía divina en cada paso, y al mismo tiempo «grande» en el corazón de los niños, siendo cercano, accesible y dispuesto a ponerse a su nivel. Con esta actitud, el maestro no solo instruye, sino que también inspira y deja una huella duradera en las vidas de los pequeños.