Durante el fin de semana del 9 al 11 de abril, se pudo realizar por fin la visita del Apóstol de Distrito, Jürg Zbinden, junto al Apóstol, Rolf Camenzind, en el Sur de España, aplazada en diciembre de 2020 por causa de las restricciones de la pandemia. Los Apóstoles, acompañados por el Obispo Olmedo y el Anciano de Distrito Alganza, emprendían el viernes 9 de abril el camino para visitar las comunidades de Sevilla, Granada y Fuengirola.
Sevilla
En una sala del Hotel en Sevilla, en la tarde del mismo viernes 9, daba comienzo el primero de los Servicios Divinos.
El Apóstol de Distrito sirvió a la comunidad expectante con el texto de 1 Juan 5:12 «El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida».
El Apóstol de Distrito dijo en sus primeras palabras que Dios quiere a todos de la misma manera, y cada uno debería querer hacer lo mismo. Seguidamente preguntó, pero ¿cómo es esto posible? Después se refirió a una receta muy sencilla para lograrlo: esto se consigue si uno se concentra en lo bueno y bonito que hay en el que tiene enfrente. El Señor Jesús así lo ha enseñado.
Referente al texto bíblico el Apóstol explicó que el Señor está todos los días con aquellos permanecen en el Apostolado. Qué bonito es cuando se puede vivir que Jesús nunca abandona al que queda con él. Él cree en nosotros, dijo a los presentes. Él nos ama y quiere que podamos estar con él. ¿Quieres tú estar también con él?, preguntó a la comunidad. Las personas importantes tienen en la Tierra consejeros personales. Ante los ojos de Dios cada uno es tan importante, que le concede un consejero personal, es Jesucristo. Él quiere aconsejar para que se pueda sentir la alegría de Dios en los hombres. Dijo también a los presentes: si se tienen problemas, él está a vuestro lado. Si se tienen grandes preocupaciones, él no se marcha diciendo, volveré cunando hayas solucionado tus problemas. ¡No! Él quiere solucionar los problemas contigo. Todos podemos contar con él.
Granada
El sábado 10 tenía lugar el Servicio Divino en la Iglesia de Granada. En esta ocasión, el Apóstol de Distrito Zbinden se centró en el texto de 2 Crónicas 16:9 (la primera parte): «Porque los ojos del Señor contemplan toda la Tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él».
El Apóstol de Distrito expresó que el texto quiere dar a entender que el gran Dios es omnipotente y omnisapiente, y nada se esconde a sus ojos. Él conoce a todos. En un sentido figurado explicó: quizá se está en la tierra de la duda, o en la tierra de la tristeza o en la del miedo, etc. Pero él mira hacia todos los lados. Es su deseo fortalecer a los que quieren con todo su corazón estar junto a él. Cuando dos se aman, expresan que están con todo su corazón el uno junto al otro demostrándolo con su obrar y en sus encuentros. Y esto vale también para el encuentro con el Señor Jesús. Es lo mejor que le puede pasar al creyente. Estar unido con el Señor con todo su corazón. Preguntó a cada uno de los presentes: ¿Tú puedes creer que eres un Hijo de Dios? ¿Que Dios te ha hecho su hijo?, no porque seas mejor que otro, sino solo por gracia. De esto se ha de estar consciente y darse cuenta de que ello conlleva una tarea maravillosa, la cual es, que nuestro prójimo pueda sentir a través de nosotros el amor de Dios. Que se pueda ver, ¡ahí está el amor de Dios en estos hijos de Dios!
Con la música de órgano y unas hermosas piezas interpretadas por un trío de cuerda, el Servicio Divino fue llevado a su punto culminante. Antes de la celebración de la Santa Cena, un niño pequeño recibió el Don del Espíritu Santo de manos del Apóstol de Distrito Zbinden.
Fuengirola
Para el Servicio Divino del domingo 11 fue preparada una sala en el Hotel Casa Consistorial de Fuengirola. Este edificio fue durante muchos años el ayuntamiento de esta localidad costera malagueña. El servir del Apóstol de Distrito Zbinden estuvo orientado hacia una palabra que el Apóstol Pablo dirigió en su día a la comunidad de los Corintios: «Así como el testimonio acerca de Cristo ha sido confirmado en vosotros, de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo» (1 Corintios 1:6-7).
¡Aprovechemos la bendición que hoy recibimos de Dios!. Este fue el primer mensaje que el Apóstol de Distrito dirigió a la comunidad. De manera sencilla y clara explicó que bendición es todo aquello que acerca a Dios. Al igual que Pablo tenía mucha alegría al manifestar las palabras del texto bíblico, el Apóstol de Distrito manifestó estar muy alegre de que el testimonio de Cristo es confirmado hoy en día también en la comunidad y forma parte de la vida de la misma. Después explicó a los presentes de qué testimonio se trata. Jesucristo ha hecho su sacrificio. Ha traído los pensamientos divinos a las personas. Ellos vivieron el amor de Dios. Este sacrificio grandioso no fue para pocos, sino que Jesucristo lo realizó para todas las personas, y no existen para ello límites, pero él no obliga a nadie a aceptarlo, aclaró el Apóstol de Distrito. El Evangelio y el sacrificio de Jesucristo tiene valor para todos. Él vive en la comunidad. El creyente nuevo apostólico espera la venida de Jesús. Esta fe se expresa en la forma en la que cada uno se prepara para ello.
Dado que las normas de la iglesia para el tiempo de pandemia no permiten cantar en directo, piezas interpretadas con órgano y algunos vídeos del coro del Distrito Sur, enmarcaron de manera muy bonita el Servicio Divino y el acto del Santo Sellamiento de un bebé y un adulto (este último de la comunidad de Málaga).
Con valiosos pensamientos, el Apóstol Camenzind y el Obispo Olmedo hicieron aportaciones a la prédica en las diferentes comunidades.
Cabe destacar que, justo en los primeros días de la semana siguiente, comenzaron algunas restricciones en Andalucía, las cuales obligaron a cerrar de nuevo alguna de las comunidades visitadas por el Apóstol de Distrito Zbinden. Por ejemplo, la comunidad de Granada.