No temas, solo cree
Bajo el lema del año, “No temas, solo cree”, el coro de Madrid preparó un programa musical para el sábado 28 de febrero. El objetivo era sintonizar los corazones para el Servicio Divino del día siguiente, en ayuda para los difuntos.
En esta ocasión, el dirigente hizo hincapié en la palabra "misericordia", que sería también mencionada en el Servicio Divino.
Un total de casi 60 personas participaron de una tarde musical, donde actuaron el coro mixto, el coro masculino, una pianista, así como todos los presentes. El concierto también fue transmitido por IPTV.
Ya el domingo 1 de marzo por la mañana, al comenzar el Servicio Divino, el Pastor dirigente de la congregación madrileña leyó la palabra del Evangelio según Juan 11:43: “Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!”
«Hoy es un día especial, porque celebramos un Servicio Divino en ayuda para los difuntos», comenzó el dirigente. «Veo desde aquí la emoción en los ojos, porque todos nos acordamos de algún ser querido en este momento».
La palabra de texto refiere al momento en que Jesús resucita a Lázaro. «Muchos eran incrédulos, pese a haber vivido milagros anteriores. Jesús no perdió la calma, es más, ¡dio gracias a Dios antes de pronunciar las palabras de vida!»
Para él nada fue un impedimento, ni siquiera la muerte. Todo lo que nos pesa o ata puede ser quitado. «Es una gran enseñanza para nosotros, hay solución para todo, aquí y en el más allá.»
Misericordia
La misericordia y la compasión deben animar para interceder por los difuntos no redimidos. Basándose en estas palabras del Apóstol Mayor, el asistente espiritual prosiguió: «Estas almas del más allá se fijan en nosotros. Deberían ver que somos distintos, debemos ser un ejemplo en el perdón».
¡Ven!
Hasta en cuatro ocasiones, el primer Diácono en secundar repitió la palabra “ven”. “Nadie va al Padre si no es a través de mí”, citó a Jesús. «Esto se aplica tanto a los vivos como a los muertos, los tres Sacramentos los pueden recibir también en el más allá.»
Cuando recibimos una invitación, podemos hacer dos cosas. Podemos plantearnos muchas preguntas: ¿Por qué me han invitado?, ¿Dónde se celebra el acontecimiento?, ¿Qué provecho le puedo sacar? O, ¡podemos aceptar la invitación de corazón! «¿Qué queremos mostrar para los invitados: indiferencia o luz?»
Intercesión
«El Señor es el camino, dijo el segundo Diácono que fue llamado al altar. «Pero la elección de transitar ese camino es nuestra». Nosotros hemos elegido el camino del Señor Jesús, tenemos que ser luz como él. Intercedamos por los difuntos para que encuentren este camino.
Tras la celebración de la Santa Cena, se hizo una oración especial en la que el dirigente de la comunidad intercedió de manera especial por todas las almas en el más allá.