El Servicio Divino del Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider, el domingo 11 de mayo de 2025, en Sighisoara, Rumania, estuvo dedicado íntegramente a esta reconfortante promesa. Como base de la prédica usó el Salmo 119:76: «Tu misericordia será mi consuelo, como prometiste a tu siervo».
Este salmo invita a todos los creyentes a sentirse seguros en la inmensurable bondad de Dios y a creer que su consuelo nunca falla. Nos anima a ver la vida como un camino donde la gracia y la bondad de Dios siempre están presentes. Y es una razón y una ocasión para fortalecernos mutuamente en la comunidad de creyentes y recordarnos mutuamente las promesas de Dios.
Cada Servicio Divino ofrece la posibilidad de un encuentro personal con el trino Dios, quien también es nuestro Consolador. El Espíritu Santo nos recuerda que Dios nos eligió por gracia incluso antes de la creación del mundo. Él nos ama sin merecer nada, y siempre nos amará, incluso aunque hayamos obrado mal, afirmó el Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider.
Otro aspecto de la bondad de Dios se hace evidente al considerar que nos ha dado la gracia de la vida eterna por medio de Jesucristo. La bondad de Dios también se revela en la gracia por la cual somos redimidos. Esta gracia nos es dada en la Palabra de Dios y en el Sacramento de la Santa Cena. Él sabe que ningún ser humano jamás será como Jesucristo. Por eso Dios nos concede —a ti y a mí— la gracia suprema. No se fija en el resultado, sino en el esfuerzo sincero. Su bondad se revela en el consuelo que promete.
Para concluir, el Apóstol Mayor hizo un llamado: La bondad de Dios nos ha bendecido con preciosos dones de gracia que nos permiten hacer el bien. Ahora es el momento de usar estos dones y ayudar a nuestro prójimo con amor y cuidado; en eso reside nuestro consuelo.