Resistiendo al león rugiente y vigilancia en la fe

09.03.2025

El domingo 9 de marzo de 2025 tuvo lugar el primer Servicio Divino del Apóstol de Distrito Thomas Deubel en Buchs (Suiza) y fue transmitido a toda el área del Apóstol de Distrito de Suiza. El Apóstol habló sobre la imagen de un león rugiente.

Esta imagen viene de la primera carta de Pedro, capítulo 5, versículos 8 y 9: “Sed sobrios y velad; Porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. Resistidle firmes en la fe."

El Apóstol de Distrito explicó que el rugido del león causa pánico, crea desorden y puede conducir a la tentación. Crea incertidumbre y causa sufrimiento y preocupación. Incluso durante la vida de Jesús, el diablo intentó separarlo de su Padre. Aún hoy busca separarnos de Jesucristo.

El Apóstol de Distrito explicó además la imagen del cristiano “sobrio y vigilante”. Una persona borracha no puede reaccionar rápidamente, tiene una visión limitada y no se da cuenta de muchas cosas a tiempo. Sin embargo, cuando estamos sobrios, podemos reconocer tempranamente el rugido del león y protegernos de él. Una mirada sobria a nosotros mismos nos muestra que somos pecadores que dependemos de la gracia y la cercanía de Dios. Con una mirada sobria, reconocemos también que el león que nos amenaza sólo tiene el poder que nosotros le damos. De hecho, su rugido no puede hacernos daño si permanecemos firmes en nuestra fe.

Es importante mantenerse despiertos y no caer en el “sueño del pecado”. No basta con protegerse y decir: “Necesito mis fuerzas para mí”. En cambio, como Jesús, debemos orar en la tentación y buscar la cercanía de Dios, que nos trae consuelo y fortaleza. Así como Jesús tuvo ángeles a su lado en su angustia, también nosotros podemos experimentar el poder de Dios a través de la Palabra y especialmente en la Santa Cena. Cuanto mayor sea nuestro deseo de recibirla Cena, más fuerza recibiremos de ella.

Otro versículo bíblico importante citado por el Apóstol de Distrito proviene de Santiago 4:7: “Resistid al diablo, y huirá de vosotros”. Jesucristo vino a la tierra, hizo el sacrificio por nosotros y siempre nos da su gracia. Él vendrá otra vez, Él es nuestra salvación. Jesucristo es Dios y Dios es amor. Créelo y entonces el diablo no tendrá ninguna posibilidad y huirá.

El Servicio Divino se enriqueció con diversos pensamientos de otros colaboradores. El Apóstol Domenig recordó Santiago 2:19, que dice: “¿Crees que hay un solo Dios? Tienes razón; el diablo también lo cree y tiembla. La fe en el poder de Dios nos da la seguridad de que no tenemos nada que temer.

El Apóstol Camenzind dejó claro que hay una diferencia si nos encontramos solos ante el león o en comunidad, con fuego y armas o con un muro protector en el medio. A través de la fe en Dios podemos recibir esta protección.

El león ruge, pero no muerde: el verdadero peligro es el que no oímos. El Apóstol Keller enfatizó además que es necesaria la vigilancia y que no debemos dejarnos intoxicar por nuestras propias creencias e ideas.

Finalmente el Apóstol de Distrito señaló que ciertamente podemos responder gritando. Podemos resistir al diablo y decirle: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!”  Sólo mediante una fe firme en Cristo podemos resistir al león rugiente.