La adoración que obra dentro de nosotros

22.09.2024

Con ocasión de los cambios en el área de Apóstol de Distrito de Suiza, el domingo 22 de septiembre de 2024 se celebró un Servicio Divino en Berna-Ostermundigen (Suiza). El punto central de la prédica del Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider fue la adoración.

«Me postraré hacia tu santo templo, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad;porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.» Esta palabra bíblica del Salmo 138:2 la usó el Apóstol Mayor en su prédica.

Adoremos a Dios          

«Obran muchos poderes y espíritus que quieren separar al hombre de Jesucristo. En la sociedad, en nuestro entorno y en nuestra vida personal siempre aparecen este tipo de espíritus», expresó el Apóstol Mayor. «Ahora viene el Espíritu Santo y dice: Ven, adoremos a Dios, ahora y aquí».

Pensemos en

  • el todopoderoso Creador, que ha creado el universo, el mundo de los animales y de las plantas, y el milagro de la vida. Supera todo lo que el hombre se puede imaginar.
  • el Dios omnisciente. De todas las personas en todo el mundo que hubo, que hay y que habrá, Él conoce el número de cabellos en sus cabezas.
  • el Dios eterno. Él no está limitado por el tiempo. El presente, pero también el pasado y el futuro son el presente para Él.
  • el Dios perfecto. No existe ninguna diferencia entre su palabra y sus hechos. Él hace exactamente lo que quiere y lo que dice.
  • el Dios de la fieldad. Él ha hecho posible que el hombre tome sus decisiones libremente y le deja la opción de aceptar o rechazar su amor.
  • el Dios que ama. Por amor hacia el hombre, el Hijo de Dios se volvió hombre, que sufrió y murió para redimir al hombre del pecado.

Adoramos a Jesucristo, el hombre perfecto que

  • era como tú y yo, aunque sin errores y sin pecado.
  • tuvo una relación perfecta con Dios y confió plenamente en Él.
  • amó a todas las personas sin restricciones También oró por aquellos que lo abandonaron, lo traicionaron y lo mataron.
  • dice ahora igual que en el pasado: «Yo te amo, te ofrezco mi gloria.»
  • sólo pide al hombre que crea en Él y le siga.
  • perdona a las imperfecciones de los que creen en Él y le siguen. Lo tapa todo con su gracia.

Adoramos al Espíritu Santo, el poder divino que

  • dio las fuerzas y la energía a los primeros cristianos para difundir el Evangelio.
  • ha asegurado que el Evangelio, también después de la muerte de los Apóstoles de la Iglesia primitiva, se pueda anunciar y se puede creer en Él en la actualidad, pese a las muchas desgracias, enfrentamientos e imperfecciones del hombre.
  • consigue que del hombre sumamente débil, se pueda hacer una criatura nueva y formarla como la imagen y semejanza de Dios.

 «Ese es nuestro Dios», subrayó el Apóstol Mayor, «que adoramos y en el que creemos.»

La adoración produce paz

Si adoramos a Dios, conscientes de todo ello, entonces algo cambiará en nuestro entorno y dentro de nosotros mismos. Si somos conscientes de quién es Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, entonces el temor por el futuro desaparecerá. Dios, el Todopoderoso está activando. Nos ama, nos quiere salvar y nos quiere perfeccionar. Adoremos a Dios de la forma correcta, sepamos que quiere a todas las personas, tal y como son confiemos en su omnipotencia, su amor y su gracia. Eso produce paz y bendición.  

Puesta en descanso, encargo y ordenación

El Apóstol Mayor llevó a cabo estos tres actos durante este Servicio Divino: La puesta en descanso del Apóstol de Distrito Jürg Zbinden, el encargo de su sucesor como Apóstol de Distrito, el Apóstol Thomas Deubel y la ordenación del Evangelista Christophe Domenig como Apóstol.