Firmes en el camino, la verdad y la vida

28.04.2024

El domingo 28 de abril en la comunidad de Valencia se pudo vivir la Confirmación de dos adolescentes, que pasaron a formar parte de la juventud.

La palabra utilizada este día estaba dirigida a los jóvenes, pero sin duda es para todos: «Yo soy el camino, la verdad y la vida» (parte de Juan 14:6).

El dirigente de la comunidad explicó: ¿Creemos realmente que Jesús es el camino? Muchas cosas se tuercen en nuestra vida pero espiritualmente el camino de fe no puede cambiar. Dios siempre nos acompaña.

Él es la verdad, ya que todo lo que prometió lo cumplió y nunca cambió su misión. Jesús dijo que venía a salvar al mundo y lo cumplió.

La vida es la vida eterna. ¿Quien más puede prometer eso? Solo nuestro Señor Jesús que murió, resucitó y está junto al padre. Para llegar a Dios debemos mantener firmes lo que dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida». De esto debemos tener la plena certeza.

Colaboraron con el servir el Pastor y el Diácono.

El momento más esperado

Comenzando el acto de los confirmantes, el coro pudo dar la introducción al momento más esperado, entonando las estrofas del cántico Tu inmensa gracia oh, Señor.

Continuando con la hermosa comunión lograda, se pudo escuchar la lectura de la carta del Apóstol Mayor dirigida a los confirmantes. Dicha lectura fue realizada por el maestro de confirmación.

La comunidad, junto a familiares y amistades de los confirmantes, fueron testigos del desenlace del acto. La voz en alto del voto de Confirmación y la convicción con la que aquellos, ahora jóvenes, reafirmaron su fe ante Dios.

Continuando y dando cierre al acto, parte del coro pudo regalar un bello marco musical.

Aquellos dos jóvenes recibieron sus biblias, certificado de confirmación de manos del responsable de juventud de la comunidad, una gran alegría para aquellas maestras que veían reflejado en ellos su hermoso trabajo.

El calor de una comunidad que continúa viéndolos crecer, vencer y reflejar el amor de Dios en sus miradas.

Para concluir este hermoso momento y poder expresar la felicidad vivida, la comunidad pudo saludar a los jóvenes, delante del altar, acompañados por los siervos. La alegría manifestada entre, abrazos, besos y emociones nos da la certeza que estando felices en Cristo sumamos fuerzas en el camino.