Lo que dice, lo hace

08.11.2023

El Apóstol Rolf Camenzind, acompañado del Obispo Víctor Alganza, ofició un Servicio Divino en Madrid el miércoles 8 de noviembre.

Hacía mucho tiempo que la comunidad de Madrid no recibía a un Apóstol entre semana. Pero el motivo de la visita "inusual" quedó claro nada más comenzar el Servicio Divino: el viaje a Cuba que realizarían los ministerios al día siguiente, permite «que hoy podamos compartir esta hora juntos», explicó el Apóstol.

Lamentarse

Como base espiritual sirvió una palabra del Antiguo Testamento: «Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad»(Lamentaciones 3: 21-23).

«Parece que este libro de la Biblia de cinco capítulos solo contiene quejas, problemas, frustraciones…», dijo el ministerio al iniciar su prédica. Como el autor, en muchas ocasiones nos podríamos preguntar: “¿Por qué?”. «¿Por qué ocurre esto?, ¿por qué Dios me ha abandonado?, ¿por qué no interviene Dios?». Se trata de una reacción normal, ya que somos seres humanos.

Así como los padres no siempre tienen respuesta para sus hijos, y deben decir: "No lo sé", existen circunstancias en las que no entendemos el porqué en nuestra vida», comentó el Apóstol. Si observamos a Jesús, vemos una imagen de amor, y con el amor se vencen muchas situaciones: «Nos prometió que estaría con nosotros hasta el final del mundo. Él es fiel: lo que dice, lo hace», agregó.

Amor divino

A veces “exigimos” una respuesta inmediata. «No, dejemos las cosas en las manos de Dios», recomendó el ministerio a los presentes. Dios siempre está con los suyos, Él no cambia. «Confiar en Dios es lo mejor que se puede hacer, ¡esta es la única verdad que cuenta!»

Centrarse en lo importante

Tras un cántico interpretado por los niños, el Apóstol invitó a que la primera Diaconisa expresara mediante la prédica lo que Dios colocó en su corazón: «Un hermano se quejaba de su comunidad: el Pastor era aburrido, el dirigente del coro muy exigente, la iglesia estaba sucia… Le dice al Pastor que se quiere ir. “Muy bien…”, dice el Pastor, “…pero antes quiero que des tres vueltas por la iglesia con un vaso de agua en la mano”. “Hecho”, contesta el hermano. Al volver, el Pastor le pregunta si ha vertido alguna gota de agua. “No”, responde el hermano. “Entonces, si te has fijado en ello, ¡no habrás visto los defectos de los demás!”».

Lamentarse es quedarse atrás

«Parece que quejarse está de moda», añadió otra Diaconisa. Uno puede quejarse, pero por ello no va a cambiar la promesa de Jesús. «No perdamos el tiempo lamentándonos, sigamos por el camino trazado por Jesús».

Maravillosa misericordia

El Obispo pintó un bonito cuadro para un mejor entendimiento de la palabra bíblica: un siervo al salir de un túnel se encuentra de noche con un paisaje gris y triste, todo tiene un aspecto horrible. Al día siguiente, cuando se asoma a la venta de su habitación, ve un paisaje maravilloso. Espiritualmente ocurre lo mismo: «Después de situaciones difíciles nos queda siempre la maravillosa misericordia», concluyó el Obispo.

Los 92 participantes a continuación celebraron juntos la Santa Cena y se despidieron con un alegre saludo para los hermanos en Cuba.