Rostros radiantes saludan a los visitantes en esta fría tarde de viernes en Razeni, un pueblo a una media hora de la capital Chisinau (Moldavia). El Apóstol de Distrito Jürg Zbinden, el Apóstol Vasile Cone y los obispos Reto Keller y Stefan Gavriliuc son recibidos según la tradición con sal y pan.
Como los niños, el Apóstol de Distrito y sus acompañantes están radiantes de alegría por este encuentro. Van de habitación en habitación con ojos chispeantes, se dan la mano, piden explicaciones sobre lo que hace el equipo de la guardería con los niños, cómo se hacen las tareas con ellos y cómo se les anima. También dejan que los niños les muestren los muchos dibujos y manualidades que se hacen en la guardería.
Después de este primer recorrido, se trasladan al gran salón. Las actuaciones musicales de los niños inspiran, impresionan y conmueven a los visitantes. Y de nuevo rostros radiantes por todos lados.
Después de la cena con los niños y el equipo de la guardería, el Apóstol de Distrito y su acompañante se despiden, agradecen a todos los presentes por estos hermosos momentos y se nota que les hubiera gustado quedarse más tiempo.