Los problemas globales que enfrenta la humanidad en todas partes son aleccionadores. La pandemia, con sus dramáticas consecuencias, es solo un desafío entre muchos.
Sin embargo, el Apóstol Mayor pudo resaltar dos puntos de vista principales:
- Nuestros hermanos en la fe son fieles, luchan y sirven
- El peligro para la salvación de nuestra alma no viene de afuera, sino de adentro, es decir, no son los desafíos y problemas externos los que ponen en peligro la salvación de las almas, sino la actitud del corazón y los pensamientos a los que damos espacio.
Por tanto, el Apóstol Mayor invitó a los hermanos y hermanas a estar atentos a lo que traemos a nuestra alma y en qué pensamientos estamos ocupados.
La novia de Cristo: la imagen teórica
La base del Servicio Divino fue la palabra de 2ª Corintios 11,2: "blalblal"
La palabra hace referencia a la conocida palabra usada en la biblia de la imagen de la novia, la boda, la unión del hombre y la mujer. Esta imagen describe la unión entre Dios y las personas.
En el Viejo Testamento se presentó Dios a los hombres como el esposo de su pueblo, con el cual se quería unir. Él escogió al pueblo de Israel y cerró un pacto con ellos. Dios hizo la promesa, de ser fiel a su pueblo, aunque el pueblo le fuese infiel.
En el Nuevo Testamento Dios destacó que:
- El esposo es Jesucristo
- Él solo eligió la novia
- Jesucristo y la comunidad nupcial se aman como el hombre casado ama a su mujer
- Él la cuida como el esposo cuida a la esposa
Además de la elección, el Nuevo Testamento trata sobre el amor por la novia y su cuidado.
El Apocalipsis también menciona que el novio viene a llevarse a su novia con él. Solo en el día de la Segunda Venida de Jesucristo quedará claro quién pertenece a la novia.
La novia de Cristo: llevado a la práctica
El Apóstol Mayor lanzó la pregunta a los fieles, que significa concretamente esto para la comunidad nupcial. Los pensamientos principales son:
- Tenemos que creer que hemos sido elegidos por Dios, pero con la lógico no lo podemos comprender
- Necesitamos seguir su llamado y mostrar que queremos pertenecemos a la comunidad nupcial. Esto lo podemos hacer mientras vayamos a los Servicios Divinos. No es cuestión de las veces que vayamos, sino de la posición de corazón.
- Tenemos que amar a Dios, porque la relación entre Jesucristo y su esposa es una relación de amor. La especulación está fuera de lugar en el amor.
- Anhelamos el matrimonio, la unión con Dios, y nos preparamos para ello.
Socialmente se puede afirmar que el amor sigue siendo esencial, pero el compromiso con un pacto de por vida está disminuyendo. En relación con la salvación del alma, esta actitud es absolutamente incompatible.
- Nuestra relación con Jesucristo es inviolable a todas las circunstancias externas.
¿Qué es fundamental para la preparación de la novia?
La pureza y la santificación son fundamentales. Estos se pueden lograr mediante la Gracia de Dios. Recibimos gracia cuando:
- Reconocer y evitar el pecado
- Arrepentirse
- Perdonar al prójimo
Hacer todo esto implica un trabajo intenso.
El Apóstol Mayor llamó a los hermanos y hermanas a no transigir, a permanecer fieles a los mandamientos de Dios y a seguir el camino de la obediencia.
Otra característica elemental es llegar a ser de la misma naturaleza que Jesucristo. Para ello, tenemos que esforzarnos por crecer en su forma de pensar.
El encargo del apostolado
Los apóstoles son embajadores de Jesucristo, están celosos del pueblo de Dios como Dios estaba celoso del pueblo de Israel. Los apóstoles preparan la comunidad nupcial al:
- anunciar que Jesucristo ama a cada individuo y lo llama hacia Él
- anunciar su pronto regreso
- donar a las personas el Sacramentos del Bautismo y el Santo Sellamiento con Jesucristo
- procurar que la novia quede limpia, explícarle lo que está y lo que no está en la voluntad de Dios
- promover el amor a Dios y llamar la atención sobre el amor mutuo, en la comunidad por el hermano y la hermana
- prepararse para la boda celebrando la Santa Cena del Señor en la comunidad (con los ministerios sacerdotales). Esto alimenta especialmente a la nueva criatura, la esperanza de la Segunda Venida de Jesucristo y el amor mutuo.
El Apóstol de Distrito Isnugroho de Indonesia declaró en su colaboración al servir que puede aprender humildemente de sus hermanos y hermanas en sus áreas de trabajo porque permanecen leales en las circunstancias más adversas y asisten a los Servicios Divinos de la iglesia. Llamó a los hermanos y hermanas a confiar en Dios, aunque muchas cosas no se comprendan.
El Apóstol Mayor mencionó la confianza en Dios. Quiere que los hermanos reemplacen la palabra "obediencia" (que a menudo se entiende de manera disciplinaria) por el término "confianza en Dios". En esta palabra se expresa mejor la esencia de Jesucristo.
El Apóstol de Distrito Minio de Argentina enfatizó la importancia de hablar el idioma de Dios, el idioma del amor. También se centró en prepararse para la boda. Esto debe ir más allá del esfuerzo normal, incluso superar nuestro límite.
Con la actitud correcta de corazón, Dios nos da su ayuda.