Entre sí y no. A pocos días de la fecha anunciada, aun nos podrían decir que el Apóstol Camenzind no podría visitar la comunidad de Zaragoza. Su viaje estaba enlazado con otra visita, a la comunidad de Madrid, pero debido al confinamiento, no se sabía a ciencia cierta si se podría realizar. Sin embargo, y pese a que no podría visitar la Iglesia de Madrid, unos días antes el Apóstol decidió viajar igualmente a Zaragoza. Así pues, el sábado 15 de mayo por la tarde ofició un Servicio Divino para la comunidad, tomando la siguiente palabra de las Sagradas Escrituras: «La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros» (2ª Corintios 13:14)
El Apóstol empezó su prédica haciendo referencia a que estamos viviendo unas circunstancias complicadas, pero que, a pesar de ello, nosotros podemos tener comunión, esto aún se valora más cuando vivimos estas limitaciones y restricciones. La gracia del Señor Jesucristo es inmensamente grande, por Él nuestros pecados pueden ser perdonados, por Él podemos gustar la Santa Cena, por su sacrificio disponemos del ministerio del apostolado, y tenemos su promesa de que volverá a venir. El amor de Dios es la base de nuestra fe, en este amor nos movemos y convivimos los unos con los otros y con el prójimo. La comunión del Espíritu Santo, es la nobleza divina, es una fuerza maravillosa porque forma parte de la Trinidad de Dios, y ahora bien algo muy relevante: el texto dice «sean con todos vosotros», no solo con algunos, no solo para un grupo, sino para todos.
Sirvieron en el altar el Anciano Engonga de Guinea, el Pastor Rivera, el Pastor Nuzzi y el Obispo Olmedo. Expresaron pensamientos que llenaron el corazón de los presentes.
Una vez concluida la predica, y después de la oración en comunión del Padre Nuestro y de recibir el perdón de los pecados, el Apóstol realizó el acto de Santo Sellamiento para a un niño. Después se celebró la Santa Cena, dando paso a la descarga del Dirigente de la comunidad, el Pastor Rivera, y colocando un nuevo dirigente de comunidad, el Pastor Nuzzi, con este cambio la comunidad queda cuidada y atendida.
Finalmente, la comunidad se despidió de la forma adecuada según la distancia y con un saludo de corazón dijeron: ¡Hasta la próxima quedamos en comunión todos!