«Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía», fue la palabra elegida por el Apóstol para el Servicio Divino del sábado (Hebreos 11:3).
Creemos en el Dios Todopoderoso
«Tenemos fe en el Dios Todopoderoso como creador y guía de la vida», comentó el ministerio oficiante. Destacó la confianza plena en su amor, su poder y su presencia constante. «Esto invita a vivir con esperanza, obediencia y compromiso. Si no soltamos la mano de Cristo, todo dependerá de Dios y de su voluntad.»
Primer artículo de la fe
El universo fue creado por la palabra de Dios, origen de todo lo visible e invisible. Creer en Dios Todopoderoso es reconocerlo como fundamento de la vida cristiana. Su fuerza se manifiesta en el amor, la gracia salvadora, la palabra, los Sacramentos y la providencia diaria. «Esta fe invita a confiar plenamente en Dios aun en las dificultades -dijo el Apóstol-, sabiendo que todo está bajo su voluntad.»
No temas, ¡solo cree!
En su visita a la comunidad de Madrid, el Apóstol basó su prédica en Marcos 16:16: «El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado». La asociación con el lema anual se estableció rápidamente.
¿Cuál es el centro de nuestra fe?
«Los buenos cristianos tienen que dar el ejemplo e intentar guiar sus acciones según la voluntad de Dios. No se trata solo de recibir el perdón de los pecados, sino también de ser responsables de las acciones fuera de la iglesia.» Esto incluye perdonar al prójimo. «No es fácil, pero al final salimos ganando.»
Dios reina en nuestros corazones
La Diaconisa de la comunidad fue llamada al altar: «Un cristiano nuevoapostólico siempre debe llevar humildad en su corazón. No importan los pensamientos negativos que podamos llegar a tener, ¡es importante tener claro que Dios reina en nuestros corazones!»
Uno de los Pastores fue llamado al altar después de la actuación de los niños. Él hizo referencia a la Confirmación: «Cuando un joven da su “sí”, debe decirlo porque lo siente y se compromete a cumplir el voto que ha dado.»
Antes de la Santa Cena se llevó a cabo el Bautismo con el Espíritu Santo. El acto fue preparado por un solista cantando “Señor, por tu gracia”. El Apóstol transmitió, entre otras cosas, que el don del Espíritu Santo es uno de los mayores regalos que un creyente puede recibir.
Con motivo de la visita del Apóstol, no solo la comunidad visible pudo disfrutar de la Santa Cena, sino también las almas en el mundo invisible: «Seamos agradecidos por estos momentos, cuando ambos mundos se acercan», concluyó el Apóstol.
Después de terminada la parte espiritual, los jóvenes de la comunidad de Madrid invitaron a compartir un refrigerio.