Bodas de Oro y Servicio Divino con el Apóstol de Distrito en Barcelona

19.11.2025

El Apóstol de Distrito Thomas Deubel, acompañado del Apóstol Camenzind y el Obispo Alganza, visitó el Distrito de Cataluña. El motivo central fue la celebración de las Bodas de Oro del Apóstol en descanso Erhard Suter y su esposa, sumado a un acto de Santo Sellamiento. Todas las comunidades del distrito fueron convocadas a participar del Servicio Divino en Barcelona.

El fin de semana del 16 de noviembre, el Distrito de Cataluña se unió en la comunidad de Barcelona para participar del Servicio Divino presidido por el Apóstol de Distrito. Los fieles del distrito prepararon sus corazones con fervor, embelleciendo el templo y uniendo sus voces en el coro y el conjunto instrumental.

El texto bíblico utilizado fue «Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca (1 Pedro 5:10) Y el Apóstol de Distrito Thomas Deubel guio a la comunidad a las siguientes reflexiones:

Cristo, el fundamento inamovible

Al iniciar, el ministerio preguntó: "¿Qué es lo más importante del Servicio Divino?" Y respondió: "Que Jesucristo está en el centro". Él enfatizó que la relevancia de la comunión reside en el servicio de Dios a nuestra alma, y no en la presencia de un ministerio. Todos, ministros y congregantes, somos imperfectos y dependemos de la gracia divina para cubrir nuestras faltas.

 La llamada y el acto de fuerza

Los presentes fueron recordados de que Dios, siendo el Dios de toda gracia, nos ha llamado a cada uno por nuestro nombre, conociendo nuestras debilidades y fortalezas. Al asistir, respondemos afirmativamente a su voz.

El Apóstol destacó la estrategia celestial para las tribulaciones: el acto de fuerza. Ante el sufrimiento y las preocupaciones (ya sean de la vida natural o dudas sobre la fe), la solución no es esperar pasivamente, sino:

  • Entregar la preocupación al Señor con confianza.
  • Hacer lo que Dios nos dice.

Este acto requiere fe inquebrantable en su palabra y en la eficacia de su gracia.

 Fortaleza en la roca

Dios provee perfección, afirmación, fortaleza y establecimiento. Su auxilio es directo: Jesús extiende su mano cuando sentimos que naufragamos. Nuestra fortaleza se renueva a través de su palabra y la Santa Cena, manteniéndonos firmes en la roca, que es Jesucristo.

Colaboraciones del ministerio

El Apóstol Camenzind compartió su deseo de "poner todo en las manos de Dios". Sobre el poder y la gracia de Dios, reflexionó que a menudo no lo alcanzamos a comprender plenamente, invitando a confiar y tener fe en que Jesucristo nos espera. Concluyó con un saludo a la pareja que recibió la bendición por sus bodas de Oro, animándoles a seguir orando y apoyándose en el Señor ante cualquier decisión.

El Obispo Alganza, al tomar la palabra, reflexionó sobre la invitación del Apóstol de ir más lento. Exhortó a la comunidad a tomarse el tiempo al venir ante Dios, pues si todo se hace deprisa, se corre el riesgo de estar físicamente presentes, pero no haber "llegado realmente" al Servicio Divino. El gran peligro es la indolencia, donde la palabra de Dios no nos toca ni nos mueve, impidiendo el cambio necesario para alcanzar la gracia. Solo al darnos cuenta de lo que el Señor nos pide, el despertar y la transformación comienzan.

Además de la Bendición de bodas de Oro, el Servicio Divino fue enriquecido por el Santo Sellamiento de los más pequeños de la comunidad y la celebración de la Santa Cena para los Difuntos.

Un emotivo dúo de flautas culminó este momento tan especial, vivido y sentido por toda la congregación.

El deseo final del Apóstol de Distrito es que todos hagan el esfuerzo de decir: "¡Quiero intentarlo! Él es el Dios de la gracia y nos llamó por nuestro nombre".

Al finalizar la hora todos los ministerios pudieron estrechar un cálido saludo a los presentes y así culminar un domingo muy especial todo el Distrito de Cataluña.