Fallecimiento del Papa Francisco

22.04.2025

“Estamos profundamente entristecidos al enterarnos del fallecimiento del Papa Francisco”, escribe el Apóstol de Distrito Thomas Deubel en su carta de condolencias al Presidente de la Conferencia Episcopal Suiza, Monseñor Charles Morerod. El máximo responsable de la Iglesia Católica Romana murió el lunes de Pascua a la edad de 88 años.

El mandato del Papa Francisco estuvo marcado por su compromiso con la justicia, la paz y la protección de la Creación. El Papa se dirigió a Dios y al mismo tiempo a las personas.

Tocó muchos corazones con su cercanía a los pobres, su humildad y su deseo de reforma. A través de su vida humilde, marcada por la solidaridad y la empatía, manifestó la credibilidad del Evangelio de Cristo y fue un exhortador inspirador que llamó a vivir el Evangelio.

El Papa Francisco también ha sido un partidario de iniciativas ecuménicas y ha demostrado repetidamente su voluntad de entablar el diálogo y la reconciliación con otras religiones. Fue el primer Papa, 500 años después de la publicación de las tesis de Lutero, en participar en una conmemoración oficial de la Reforma o en acercarse a comunidades de fe cristiana más pequeñas.

En Pascua, el Papa Francisco volvió a dedicar todas sus energías a estar cerca del pueblo durante las celebraciones de Pascua y a repartir la  bendición. Esto nos ha conmovido profundamente, escribe el Apóstol de Distrito, y señala que para nosotros, los cristianos de todo el mundo, es también motivo de gratitud que a través del Papa Francisco muchas personas hayan podido recuperar el coraje y la confianza, también y especialmente para la Iglesia de Cristo, de la que todos tenemos el privilegio de ser parte.