Desde la provincia de Ushuaia, una pareja de argentinos viajó a Barcelona, donde pudieron recibir la bendición para sus bodas de Plata.
Dado que sus hijos viven en la ciudad catalana, a finales del año pasado el matrimonio expresó su deseo de poder recibir la bendición para su 25 aniversario de casamiento en la comunidad de Barcelona, durante su visita a esta ciudad. Esto permitió compartir este momento especial con la presencia de sus hijos.
Para el Servicio Divino, el servir se basó en el texto bíblico previsto para ese día: «A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.»(Juan 1:18)
En la prédica se expreso que ningún hombre puede ver a Dios ni medir su gloria; solo la fe permite comprenderlo. Por ella, el pueblo de Israel reconoció su liberación, escuchó a los profetas y experimentó su presencia en la Palabra y los Sacramentos.
Jesús, el Hijo de Dios, reveló al mundo el amor, la gracia, la perfección, la justicia y el carácter eterno de Dios, abriendo el camino para que la humanidad contemple su gloria mediante la fe.
Luego, para el actode bendición de bodas de Plata, hubo una palabra bíblica especial: «¡Que el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en la fe, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo!» (Romanos 15:13).
El canto que el coro entonó al inicio de la ceremonia, ¿Cómo no he de agradecerte?, sirvió como introducción a la alocución.
“En estos momentos especiales de la vida, cuando nos acercamos a Dios, es importante comenzar agradeciendo. Dedicar un tiempo a recordar la presencia de Dios en muchos momentos de la vida, como en el matrimonio, nos llena de gratitud.
Pero también queremos mirar al futuro, y para ello, la Palabra expresa un doble deseo:
Una vida de fe y gozo, que Dios les permita continuar viviendo una vida de fe, tanto en lo personal como en pareja, donde abunde el gozo de saberse amados por Él. Que vivan en paz, en una relación armoniosa con Dios y entre ustedes.
Y una vida llena de esperanza, en la que el Espíritu Santo active con una esperanza auténtica. No se trata de esperar que todo salga como deseamos, sino de confiar en que, en el sentido cristiano, todo en nuestra vida tiene un propósito. Para quienes aman a Dios, Él transforma todo para bien, orientándonos hacia la salvación.”
Luego de la bendición, la pareja recibió un presente floral que entregaron sus hijos.