Para el comienzo del año, el Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider celebró el Servicio Divino en San Galo (Suiza) y en su sservir usó el versículo bíblico de Gálatas 6:9.10: “No nos cansemos de hacer el bien; Porque a su tiempo también nosotros segaremos, si no desmayamos. Así que, mientras tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe".
Es tiempo de tomarnos tiempo para nuestra salvación.
Aquellos que creen en el regreso de Jesucristo deben cambiar y desarrollarse, y esto a veces es difícil. Quizás por este motivo mucha gente ya no cree en ello.
Nosotros creemos en ello y queremos prepararnos activamente, dijo el Apóstol Mayor. Afirmó que: “Dios intervendrá en mi existencia, si en este mundo o en el más alla no lo sé. Esto me afecta aquí y ahora y quiero prepararme para ello”.
Ya es tiempo de:
- hacer la voluntad de Dios
- adaptar nuestras vidas al evangelio de Jesucristo
- seguir el ejemplo de Jesucristo
- preocuparnos seriamente por nuestra propia salvación
- Hacer el bien si queremos entrar en el reino de Dios
Éste es el gran bien que queremos hacer este año: actuar como Jesucristo: en palabras, obras y pensamientos.
Es tiempo de hacer el bien por los niños.
Cada generación asume que el futuro será más difícil para los hijos y los nietos. El Apóstol Mayor dijo que no sabía si esto era realmente así, pero sí sabía una cosa: “Nuestros hijos y nietos, sea cual sea su momento, necesitarán un apoyo, un ancla en sus vidas. Nosotros podemos dárselo. El mayor bien que podemos hacerles es plantar el evangelio en sus corazones y enseñarles a amar a Jesucristo y a sentirse cómodos en la comunidad y en la iglesia”.
El Apóstol Mayor hizo un claro llamamiento a los padres, a las familias y a las comunidades: “Esto lleva tiempo. Queridos padres, queremos tomarnos el tiempo para preocuparnos por la salvación de nuestros hijos, para explicarles el evangelio y mostrarles lo importante que es la fe, Jesucristo, la comunidad y la iglesia. No nos rindamos demasiado pronto. La mayor prueba de amor es que les ayudemos a llegar a la fe y a permanecer en la fe.
Es tiempo de hacer el bien a todos.
Cuando miro alrededor del mundo, dice el Apóstol Mayor Schneider, hay tanta necesidad, tanta gente que se encuentra en situaciones de vida difíciles. También aquí es el momento de hacer el bien según el espíritu del Evangelio: haz a tu prójimo lo que te gustaría que un día alguien te hiciera a ti.
Jesús hizo el bien sin calcular y sin esperar nada a cambio. Queremos actuar como Jesucristo.
Para concluir, el Apóstol Mayor se dirigió a la última parte del versículo bíblico: “…pero sobre todo a los que son de la misma fe”. Explicó que esta afirmación sólo puede entenderse en vista del regreso de Jesús. Dios creó un plan de salvación y envió a su Hijo a la tierra. Él envió al Espíritu Santo y a los apóstoles. La siguiente etapa es el regreso de Cristo y luego el Reino de Paz, donde el sacerdocio real proclamará el evangelio y se ofrecerá la salvación a todos los pueblos. Dios prepara este sacerdocio real aquí donde trabajan los apóstoles.
Queremos que todos reciban ayuda. Podemos hacer nuestra parte para lograrlo hoy. La mayor parte de la mediación de la salvación sólo puede tener lugar en el Reino de la Paz. Queremos prepararnos para esto, apoyarnos y fortalecernos unos a otros para que estemos preparados para el regreso de Jesucristo.
Otros colaboradores en la prédica fueron el Apóstol Volker Keck y el Apóstol Andreas Sargant, ambos del sur de Alemania.