«Me postraré hacia tu santo templo, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad;porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.» Esta palabra bíblica del Salmo 138:2 la usó el Apóstol Mayor en su prédica.
Adoremos a Dios
«Obran muchos poderes y espíritus que quieren separar al hombre de Jesucristo. En la sociedad, en nuestro entorno y en nuestra vida personal siempre aparecen este tipo de espíritus», expresó el Apóstol Mayor. «Ahora viene el Espíritu Santo y dice: Ven, adoremos a Dios, ahora y aquí».
Pensemos en
- el todopoderoso Creador, que ha creado el universo, el mundo de los animales y de las plantas, y el milagro de la vida. Supera todo lo que el hombre se puede imaginar.
- el Dios omnisciente. De todas las personas en todo el mundo que hubo, que hay y que habrá, Él conoce el número de cabellos en sus cabezas.
- el Dios eterno. Él no está limitado por el tiempo. El presente, pero también el pasado y el futuro son el presente para Él.
- el Dios perfecto. No existe ninguna diferencia entre su palabra y sus hechos. Él hace exactamente lo que quiere y lo que dice.
- el Dios de la fieldad. Él ha hecho posible que el hombre tome sus decisiones libremente y le deja la opción de aceptar o rechazar su amor.
- el Dios que ama. Por amor hacia el hombre, el Hijo de Dios se volvió hombre, que sufrió y murió para redimir al hombre del pecado.
Adoramos a Jesucristo, el hombre perfecto que
- era como tú y yo, aunque sin errores y sin pecado.
- tuvo una relación perfecta con Dios y confió plenamente en Él.
- amó a todas las personas sin restricciones También oró por aquellos que lo abandonaron, lo traicionaron y lo mataron.
- dice ahora igual que en el pasado: «Yo te amo, te ofrezco mi gloria.»
- sólo pide al hombre que crea en Él y le siga.
- perdona a las imperfecciones de los que creen en Él y le siguen. Lo tapa todo con su gracia.
Adoramos al Espíritu Santo, el poder divino que
- dio las fuerzas y la energía a los primeros cristianos para difundir el Evangelio.
- ha asegurado que el Evangelio, también después de la muerte de los Apóstoles de la Iglesia primitiva, se pueda anunciar y se puede creer en Él en la actualidad, pese a las muchas desgracias, enfrentamientos e imperfecciones del hombre.
- consigue que del hombre sumamente débil, se pueda hacer una criatura nueva y formarla como la imagen y semejanza de Dios.
«Ese es nuestro Dios», subrayó el Apóstol Mayor, «que adoramos y en el que creemos.»
La adoración produce paz
Si adoramos a Dios, conscientes de todo ello, entonces algo cambiará en nuestro entorno y dentro de nosotros mismos. Si somos conscientes de quién es Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, entonces el temor por el futuro desaparecerá. Dios, el Todopoderoso está activando. Nos ama, nos quiere salvar y nos quiere perfeccionar. Adoremos a Dios de la forma correcta, sepamos que quiere a todas las personas, tal y como son confiemos en su omnipotencia, su amor y su gracia. Eso produce paz y bendición.
Puesta en descanso, encargo y ordenación
El Apóstol Mayor llevó a cabo estos tres actos durante este Servicio Divino: La puesta en descanso del Apóstol de Distrito Jürg Zbinden, el encargo de su sucesor como Apóstol de Distrito, el Apóstol Thomas Deubel y la ordenación del Evangelista Christophe Domenig como Apóstol.