El viernes 7 de abril, coincidiendo con el recuerdo del Viernes Santo y del padecimiento de Cristo en la cruz, la comunidad de Alicante pudo vivir un Servicio Divino junto al Obispo Alganza.
Para ese día, el Obispo sirvió con una palabra de la Segunda Epístola a los Corintios: «Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos» (2 Corintios 5:14-15). Una palabra que hace referencia a la luz que trajo Jesucristo, y que permitió a algunos que pudieran ver en Él a Dios.
El Obispo, mirando hacia el techo de la comunidad, comentó a los fieles que se habían congregado para ese día tan especial: «Ustedes no saben lo que hay arriba del hermoso techo, pero yo sí, porque lo vi todo desde el principio de la obra, cuando el local aún era diáfano y solo se veían los planos (haciendo referencia al local, que es nuevo). De la misma manera Dios lo hace con nosotros, Él puede ver más allá y es por ello que la luz que es nuestro Señor Jesucristo debe iluminar nuestras vidas y la de nuestro prójimo».
También la palabra hizo referencia al amor. Al respecto la predica del Obispo dejó la comparación con una madre o un padre a quienes en el momento del nacimiento de su hijo o hija, la vida les cambia de manera hermosa, y para siempre. Es un instante maravilloso y por ese amor dan la vida. Así debe ser nuestro sentir con respecto a nuestro Señor Jesucristo, desde el mismo momento en que Él entro en nuestras vidas las cambió para siempre por gracia, dijo el ministerio. Y agregó: «Aprovechemos ese amor, y luchemos con entusiasmo por esa fe».
Pudieron colaborar en el altar el Dirigente de la Comunidad y un Pastor. Al finalizar el Servicio Divino el Obispo felicitó de manera especial a un niño, el más pequeño de la comunidad ese día, por haber tocado en el órgano el triple Amén y le dijo que él aun siendo Obispo no sabe tocar el triple amen en el órgano, con lo que el niño y la comunidad se sintieron muy felices por esas palabras.
La comunidad vivió así el Viernes Santo un Servicio Divino muy especial. Al finalizar la hora, los participantes pudieron saludar al Obispo, recordando su paso como dirigente de Distrito y Dirigente de la comunidad de Alicante. También pudieron compartir un café y conversar unos minutos de las maravillas de la fe.