Queridos hermanos en la fe
Nos hemos reunido para el Servicio Divino con un especial agradecimiento en el corazón. Tras un año de muchos desafíos, hoy podemos celebrar la Navidad. Recordamos el nacimiento de Jesucristo, anunciado por el ángel a los pastores con las palabras: «No temáis; porque he aquí que os doy nuevas de gran gozo … ». También hoy, cuanto más espacio le doy a Jesús, el Príncipe de la Paz, menos espacio hay en mi corazón para el miedo.
Por desgracia, aquí y allá la paz del Señor está dando paso a un miedo e incertidumbre cada vez mayores. Esto a veces lleva a discusiones y divisiones entre amigos, en la familia, incluso en la comunidad.
Me uno con gusto al saludo de paz del Apóstol Pablo a los tesalonicenses: «Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera.» (2 Tes. 3,:16).
Queda: ¡El Señor está cerca! ÉL es nuestro futuro, y en comunión con ÉL tenemos paz y alegría – ahora y para siempre.
Saludos cordiales, vuestro
Jürg Zbinden